BIOGRAFÍA DE RUSSELL L. ACKOFF
Nació en Filadelfia en 1919. Estudió arquitectura
(1941) y filosofía de la ciencia en la Universidad de Pennsylvania en
Filadelfia, donde se doctoró (1947). Su vida académica comenzó en la Wayne
University de Detroit, siguió en el Case Institute of Technology y, más tarde,
en la Universidad de Pennsylvania, donde desarrolló la mayor parte de su
carrera hasta 1986, año de su jubilación y de su paso a la condición de
profesor emérito. Fue catedrático y director del Departamento de Ciencia de los
Sistemas Sociales en la Wharton School de la Universidad de Pennsylvania.
Profesor visitante de la Olin School of Business, de la Universidad de
Washington en San Luis, de la de Birmingham, Nacional Autónoma de México (UNAM)
y Lisboa. Doctor ‘honoris causas’ por diversas universidades norteamericanas y
europeas.
Aunque el pensamiento de Ackoff hace referencia constante a los
procesos de comunicación en el seno de los sistemas, sus objetivos teóricos,
que se apoyan en sólidas formulaciones y herramientas metodológicas, se
orientan preferentemente hacia el ámbito de las organizaciones empresariales.
Parte de una concepción sistémica convencional, en virtud de la cual sólo el
análisis contextualizado de las partes de un sistema y las interacciones que se
producen entre éstas permiten obtener una visión cierta o más completa del
conjunto. Algo especialmente necesario en un tiempo definido por la complejidad
creciente en las estructura que definen la vida de las corporaciones e
instituciones.
Desde una formación multidisciplinar -arquitecto, urbanista, filósofo, sociólogo, etc.-, Ackoff se aproxima a la inteligencia de los sistemas, esto es, a los flujos de información que definen sus jerarquizaciones, los procesos de toma de decisiones, la cohesión interna, la eficacia general, etc. Las organizaciones empresariales aparecen como elementos centrales de la vida actual, no sólo por su posición en la generación de riqueza, sino por la ocupación que desarrollan y los estilos de vida que inducen. Por todo ello, por la importancia que las corporaciones tienen en la vida de cada día, propone. Para una mejor vertebración de las partes que las integran y un mejor aprovechamiento de sus espacios vitales y de sus esferas de influencia, mecanismos de comunicación e interlocución basados en criterios democráticos y participativos.
En sus textos hay siempre provocaciones para un cambio en la mentalidad de los gestores y una redefinición de las direcciones estrategias. Más allá de la 'información y el conocimiento', como instancias prospectivas de las empresas, que puede conducir al fracaso por falta de una visión de conjunto, propone soluciones sistémicas basadas en la 'comprensión y la sabiduría'. Esto es, aumentar la inteligencia del sistema, con una distinción consecuente entre crecimiento y desarrollo. Ackoff, por ejemplo, no cree en las técnicas de referencia del benchmarking o de emulación estratégica, ya que no suelen buscar un acción sobre el sistema, sino un cambio a partir de la información de un modelo de referencia, cuya clave del éxito está en su estructura, no en los valores que proyecta.
Tomando como base las aportaciones de algunos de los autores fundamentales de sistemas, aquí se presentan, en especial, las propuestas de R. L. Ackoff (Ackoff, 1972, 1974, 1999), que con su orientación filosófica, metodológica y práctica es quien plantea un marco sistémico, integral, que lo hace potencialmente más poderoso para operacionalizar los conceptos relacionados con el conocimiento y el aprendizaje. Uno de los conceptos fundamentales de cierto tipo de sistemas, bajo determinadas circunstancias, es su capacidad para llevar a cabo la función denominada “control” o “autocontrol”, que consiste en monitorear todas las 5 decisiones y acciones que la implantación y la operación del sistema requiere para cumplir la función para la cual, el sistema fue diseñado, para determinar la validez de las expectativas asociadas con ellas y los supuestos con los que esas expectativas se apoyan.
Desde una formación multidisciplinar -arquitecto, urbanista, filósofo, sociólogo, etc.-, Ackoff se aproxima a la inteligencia de los sistemas, esto es, a los flujos de información que definen sus jerarquizaciones, los procesos de toma de decisiones, la cohesión interna, la eficacia general, etc. Las organizaciones empresariales aparecen como elementos centrales de la vida actual, no sólo por su posición en la generación de riqueza, sino por la ocupación que desarrollan y los estilos de vida que inducen. Por todo ello, por la importancia que las corporaciones tienen en la vida de cada día, propone. Para una mejor vertebración de las partes que las integran y un mejor aprovechamiento de sus espacios vitales y de sus esferas de influencia, mecanismos de comunicación e interlocución basados en criterios democráticos y participativos.
En sus textos hay siempre provocaciones para un cambio en la mentalidad de los gestores y una redefinición de las direcciones estrategias. Más allá de la 'información y el conocimiento', como instancias prospectivas de las empresas, que puede conducir al fracaso por falta de una visión de conjunto, propone soluciones sistémicas basadas en la 'comprensión y la sabiduría'. Esto es, aumentar la inteligencia del sistema, con una distinción consecuente entre crecimiento y desarrollo. Ackoff, por ejemplo, no cree en las técnicas de referencia del benchmarking o de emulación estratégica, ya que no suelen buscar un acción sobre el sistema, sino un cambio a partir de la información de un modelo de referencia, cuya clave del éxito está en su estructura, no en los valores que proyecta.
Tomando como base las aportaciones de algunos de los autores fundamentales de sistemas, aquí se presentan, en especial, las propuestas de R. L. Ackoff (Ackoff, 1972, 1974, 1999), que con su orientación filosófica, metodológica y práctica es quien plantea un marco sistémico, integral, que lo hace potencialmente más poderoso para operacionalizar los conceptos relacionados con el conocimiento y el aprendizaje. Uno de los conceptos fundamentales de cierto tipo de sistemas, bajo determinadas circunstancias, es su capacidad para llevar a cabo la función denominada “control” o “autocontrol”, que consiste en monitorear todas las 5 decisiones y acciones que la implantación y la operación del sistema requiere para cumplir la función para la cual, el sistema fue diseñado, para determinar la validez de las expectativas asociadas con ellas y los supuestos con los que esas expectativas se apoyan.
Referencias Bibliográficas
- BDN. (1998). Russell Linconl Ackoff. 5 de Febrero del 2014, de Comunicación, Sociedad y Cultura Sitio web: http://www.infoamerica.org/teoria/ackoff1.htm
- Héctor Javier Vázquez. (19 de Diciembre del 2007). Más allá del conocimiento: Un enfoque sistémico. 5 de Febrero del 2015, de Revista Administración y Organizaciones Sitio web: http://www.centrogeo.org.mx/curriculum/GermanMonroy/pdf/mas_alla_del_conoc_RAyO_Final.pdf

No hay comentarios:
Publicar un comentario